El chef Enrique Olvera ha llevado los sabores y técnicas de México al resto del mundo, convirtiéndose en un verdadero embajador culinario. Propietario de restaurantes icónicos como Pujol en Ciudad de México o Cosme, Atla y Esse en Nueva York, su nombre es sinónimo de creatividad, excelencia y pasión por la autenticidad.

Por lo tanto, el especialista en cocina he tenido un recorrido de mucho aprendizaje culinario para obtener el reconocimiento de todo aquel que desea degustar una exquisita comida.

“Afortunadamente, hoy la cocina mexicana se entiende y se conoce mejor que hace unas décadas. Hay un interés en ella alrededor del mundo mucho más amplio y profundo, creo que eso se debe en parte a que se le reconoce como una cocina muy rica, y de una diversidad extraordinaria”, expresó durante una entrevista realizada por Milenio.

Asimismo, Olvera reveló qué lo motiva a crear nuevos platillos constantemente. “En primer lugar, viajar siempre enriquece y sugiere ideas. Además, hay que permitirse probar nuevas cosas; estar abiertos y no perder la curiosidad de seguir aprendiendo”, aseguró.

Cabe destacar, que una de las mejores recetas del nacido en tierras aztecas es la barbacoa de pato, la cual se ha convertido en la favorita de muchos comensales. Además, el venado con puré de papa y asado negro también es uno de los más pedidos.

Por otra parte, entre los reconocimientos obtenidos se encuentran: el premio The Diners Club y 2 premios Chef’s Choice en los Gourmets Awards.

Personalización de la marca

Enrique Olvera acaba de lanzar una nueva marca de mezcal llamada Manojo. A continuación, los detalles:

Según la marca, el nombre del mezcal es un juego de dos palabras en español: “mano” y “ojo”. Juntos, el nombre Manojo significa “un montón”, que la marca considera que significa “abundancia”.
El primer lanzamiento es una expresión Espadín, lo que significa que está hecho de esa variedad específica de agave, producida en San Luis del Río, ubicado en las afueras de la ciudad de Oaxaca.

Se cosecharon plantas de agave de siete a nueve años, después de lo cual las piñas se cocinaron en pozos subterráneos, se trituraron con una piedra de tahona tirada por caballos, se fermentaron y se destilaron dos veces en alambiques de cobre.

En definitiva, mezcal Manojo de Enrique Olvera está pensado para beberlo a sorbos o usarlo en cócteles. Según la marca, no es demasiado ahumado, algo que gustará a algunos y tal vez no tanto a otros.

Con información de Milenio

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