El Canal de Panamá, vital para el comercio mundial, sigue siendo gestionado por la Autoridad del Canal de Panamá, sin intervención militar extranjera. Sin embargo, declaraciones del presidente Donald Trump han generado polémica al sugerir una supuesta operación china, afirmaciones desmentidas por autoridades panameñas y expertos.
China no ejerce control directo sobre el canal, pero ha incrementado su presencia en la región con inversiones significativas en infraestructura portuaria y otros proyectos cercanos. Empresas como Hutchison Port Holdings operan dos puertos clave adyacentes al canal, lo que genera inquietudes en Estados Unidos sobre el posible acceso a información estratégica en un contexto de tensiones geopolíticas.
Estas inversiones, aunque legítimas y realizadas por empresas privadas y estatales chinas, han alimentado percepciones erróneas sobre el control chino. Pekín ha reafirmado que sus lazos con América Latina están basados en la cooperación y el beneficio mutuo, mientras que la comunidad china en Panamá descarta las acusaciones de Trump como infundadas.
El aumento de la influencia china en Panamá refleja su interés estratégico en la región, pero no equivale a la propiedad o control del canal, que permanece bajo administración panameña. Las declaraciones de Trump parecen más un reflejo de las tensiones económicas entre EE.UU. y China que de la realidad sobre el terreno.









