Construir una central eléctrica solar orbital de un kilómetro de ancho es uno de los proyectos más ambiciosos que se han planteado los científicos chinos, la cual puede generar energía por todo un año.

Proyectan colocarla a 36.000 kilómetros de la órbita geoestacionaria y consideran que se trata de una respuesta eficiente a las necesidades energéticas de la humanidad, ya que la luz solar es 10 veces más intensa fuera de la superficie del planeta Tierra, citan medios internacionales.

La estación, que supone muchos retos logísticos y técnicos, tendría unos paneles que recogen la energía para luego ser enviada a la Tierra por ondas de radio hacia receptores, es decir, de forma inalámbrica.

Sps y Ssps
Este proyecto chino es parte del avance de los planes que el país asiático tiene desde 2014, porque desde ese entonces se han planteado el desarrollo de los satélites de energía solar o Sps, también conocidos como estaciones solares espaciales Ssps.

Algunos medios especializados indican que China se planteó, hace más de una década, un esquema de trabajo, por medio del Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Agencia Espacial China, para construir en 2030 una estación prototipo que genere un megavatio de potencia y en 2050 otra de un gigavatio.

Sin embargo, la idea de los Sps se viene manejando desde años atrás, de hecho, en la década de 1970 otras agencias estudiaron estos proyectos para hacer frente a las futuras crisis del petróleo. No obstante, se concluyó que este tipo de infraestructuras suponían demasiados costos y complejidades técnicas para la época. China ahora se plantea hacer esto posible.

Su concepto es generar electricidad con enormes paneles fotovoltaicos y, a través de las microondas o láseres, captar la energía con grandes antenas que se disparan a distancia y se convierten en electricidad otra vez en el planeta Tierra.

El cohete
Para hacer viable el proyecto, los científicos también tendrían que desarrollar otros complementos como el cohete. Por ejemplo, se estima que la capacidad de la estación experimental tendría una masa de 660 toneladas y dimensiones de 600 por 300 metros.
Llevar todo esto al espacio significa unos 17 lanzamientos de cohetes, eso solo para la estación central experimental trazada para 2030, mientras que la estación de un gigavatio para 2050 de potencia tendrá 10.000 toneladas y una longitud de 20 kilómetros, por lo que serán necesarios 143 lanzamientos.

Al respecto, ya se está desarrollando el cohete, el Long-March-9, según la DW. Es un vehículo reutilizable que podrá levantar no menos de 150 toneladas, incluso es un cohete que de igual forma se plantea para otros proyectos como la base de investigación lunar china para 2035.

No se sabe con exactitud la fecha para completar un proyecto de esta magnitud, todo dependerá de si los científicos superan los retos técnicos y logísticos. Sin duda que se traduciría en una fuente de energía más limpia para la humanidad.

El país asiático está emprendiendo otros proyectos para la generación de energías limpias e inagotables con técnicas como la fusión nuclear con su Tokamak Superconductor Experimental Avanzado (East, por sus siglas en inglés).

Antecedentes
Ya en 2023, el Instituto Tecnológico de California, en Estados Unidos, informó sobre un prototipo de energía solar espacial lanzado a órbita en enero de ese año, que demostró capacidades de transmitir energía inalámbrica.

Se referían a un demostrador de energía solar espacial que utiliza una técnica de transmisión de microondas ligeras flexibles que son impulsadas por chips electrónicos personalizados.

De acuerdo con la información del portal web del instituto californiano, los chips se fabrican con tecnología de silicio de bajo costo. Hay otro experimento que realiza Islandia y una empresa británica. Para 2030 quieren construir una estación solar para abastecer entre 1.500 y 3.000 hogares.

Consideran que puede ser posible convertir la energía eléctrica y alimentar directamente a la red convencional, proporcionando una fuente limpia y renovable las 24 horas del día, aun en condiciones adversas del clima, frente a las centrales solares tradicionales actuales que dependen de las condiciones climáticas.

Hay otras compañías que están en la competencia por este sector como las estadounidenses Lockheed Martin y Northrop Grumman, así como la Agencia Espacial Europea y la japonesa Jaxa.

Con información de Últimas Noticias

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