Cobrar por no hacer nada, o casi nada, es posible en Japón. El país donde los trabajadores dedican más horas y esfuerzos al trabajo es el mismo en ser pionero de este tipo de empleos caracterizados por «no hacer nada» y cobrar.
Mientras en este país mueren centenares de personas como consecuencia del ‘karochi’ (exceso de trabajo), algunas otras logran embolsarse grandes cantidades de dinero por desempeñar simples tareas como ser ‘acompañantes’. Este es el caso de Shoji Morimoto, un japonés que hace cuatro años que se dedica a prestar su compañía a cambio de una gran retribución económica.
«Me presto a gente para no hacer nada. No puedo hacer nada, excepto comer y beber», así presenta el japonés sus servicios en su cuenta de Instagram y Twitter, herramientas que usa para atraer clientes a su negocio.
Sus servicios son limitados: escuchar, comer y acompañar. Sin embargo, son múltiples las situaciones donde puede ser útil esta prestación. Desde acompañar en un trayecto largo de tren, ir a comer a un restaurante donde no quieres ir solo, hacer de maniquí, modelo de fotos o simplemente ser alguien que escuche los desahogos de una persona estresada.
Su empresa se llama ‘Do-Nothing Rental’ y aunque pueda parecer que es el trabajo que requiere menos esfuerzos, existen otros menos demandantes, o por lo menos, del estilo. Aquí te explicamos cinco de ellos, todos practicados en Japón, que pueden hacerte ganar hasta 60.000 euros al año.
Profesionales en pedir disculpas
Pedir perdón es un paso que, en general, nos cuesta hacer. Reconocer que nos hemos equivocado no es plato de buen gusto para nadie, pero en ocasiones es necesario. En Japón existen profesionales que se encargan de realizar esta petición por ti. No es solo que haya personas dispuestas a hacerlo, es que existen agencias especializadas en este tipo de tareas.
Acompañante para las penas (requiere ser guapo)
Los japoneses valoran mucho la compañía y están dispuestos a pagar grandes cantidades de dinero por ello. Eso sí, esta «profesión» requiere que seas guapo o guapa. La función que desempeña quien se dedica a esto es hacer de acompañante a personas que estén pasando un mal momento y quieran llorar.
Catador de comida de perros
Esta profesión no necesita demasiada explicación: se trata de pagar para que alguien pruebe la comida de tu perro y explique y valore su sabor, algo que el animal es incapaz de hacer. Por lo general, estos servicios los contratan marcas de comida para mascotas para catar sus productos.
Invitado de bodas
Si te faltan invitados para tu boda y quieres que tu celebración se vea repleta de gente, en Japón puedes contratar un ‘falso amigo’ que haga de invitado. Este ‘actor’, además de ganar una buena cantidad de dinero, podrá disfrutar del banquete y la fiesta. Si pagas un precio mayor, se podría incluir incluso un discurso en el evento.
Empujador de personas en el metro
Todos los trabajados mencionados parecen surrealistas, pero este todavía más. Tokio es una de las ciudades donde más gente concentra en los metros en hora punta, por eso, se contratan a personas con la única finalidad de empujar la mayor cantidad de gente dentro de los convoyes antes que la puerta cierre.
Con información de El Periódico









