Una reciente investigación de la Universidad de West Florida (UWF) ha arrojado luz sobre los múltiples beneficios de las clases de baile para personas que padecen la enfërmedad de Alzhëimer. Los hallazgos del estudio indican que participar en actividades de baile no solo tiene un impacto positivo en el estado de ánimo de los paciëntes, sino que también contribuye a fortalecer su memoria y a disminuir la agitación que a menudo experimentan.
Los resultados de la investigación han sido calificados como prometedores por los expertos. Uno de los aspectos más destacados es el reporte de los cuidadores, quienes observaron mejoras notables en el comportamiento y el bienestar de los paciëntes incluso fuera del horario de las clases de baile. Esto sugiere que los efectos positivos de la actividad trascienden el momento de la participación.
El estudio concluyó que 12 semanas de danza adaptada son viables y placenteras para las personas con Alzhëimer, ya que promueven la actividad física beneficiosa y mejoran la calidad de vida. Los investigadores recomendaron que los profesionales que tratan a estas personas consideren la danza adaptada como parte de su plan de ejercicios.
La investigadora principal, la Dra. Crystal Bennett, colaboró con los profesores de la UWF, el Dr. Rodney Guttmann y el Dr. Raid Amin, así como con la Dra. Madeleine Hackney de la Universidad Emory y la estudiante de Entrenamiento Atlético de la UWF, Savannah Weaver, para evaluar los efectos de 12 semanas de danza adaptada en la agitación, el equilibrio, la marcha, la fuerza de las extremidades inferiores y la carga para el cuidador.
Según el estudio, futuras investigaciones pueden basarse en estos hallazgos aumentando la frecuencia de las sesiones de danza por semana y asegurando un tamaño de muestra adecuado para evaluar el impacto de la intervención.
Con información de Noticias de Aquí









