El estrés es un estado que genera tensión física o emocional. Esta situación se produce por diferentes motivos y afecta a las personas de manera distinta. Algunos lo manejan de muy buena forma, pero a otros sí les afecta considerablemente. Los pequeños episodios del estrés son normales e incluso, positivos.
Como en muchos estados, el estrés se puede reducir para evitar consecuencias en la salud mental. Precisamente, las vitaminas son grandes alternativas para ayudar a cumplir este objetivo. Hay tres en específico ideales para esto.
Se trata de las vitaminas B1, B6 y B12, que además de bajar los niveles de estrés, ayudan a prevenir y combatir la depresión, uno de los trastornos mentales más complejos que existe. Esto suele causar una tristeza profunda y la pérdida de interés general.
La tiamina o vitamina B1 se encarga de procesar los carbohidratos de forma correcta. Por ello, la vitamina B1 es eficaz para mantener una actitud mental positiva; aumentar la capacidad de aprendizaje; aumentar la energía; luchar contra el estrés; y para evitar la pérdida de la memoria, incluyendo el Alzheimer.
La piridoxina o vitamina B6 es uno de los nutrientes que más beneficios le aporta al organismo. Tiene la capacidad de producir glóbulos rojos sanos y estimula el correcto funcionamiento del sistema nervioso, lo cual es de vital importancia para combatir las situaciones de estrés y depresión.
De igual forma, la cianocobalamina o vitamina B12, del mismo modo que otras vitaminas del grupo B, es muy importante para el metabolismo de las proteínas. Esta vitamina ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central. En este sentido, la cianocobalamina no solo contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la formación normal de los glóbulos rojos, sino que también mejora el funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
Con información de VTV









