En la reciente Super Bowl LIX, la actuación de medio tiempo de Kendrick Lamar sorprendió a todos con un repertorio de sus mayores éxitos y la participación especial de SZA. Sin embargo, la breve aparición de Serena Williams desató una ola de comentarios en redes sociales. Durante la interpretación de «Not Like Us», Williams realizó el Crip Walk, un paso de baile asociado a la pandilla Crips de Compton, lo que generó controversia por su contexto cultural y las connotaciones de la canción.
El Crip Walk, creado por miembros de la pandilla Crips en los años 70, se caracteriza por movimientos rápidos y complejos de los pies. A lo largo del tiempo, este estilo de baile se popularizó en la cultura del hip-hop, a pesar de sus orígenes pandilleros. La actuación de Williams fue vista por muchos como inapropiada y algunos la interpretaron como una declaración en la disputa entre Kendrick Lamar y Drake, dada su supuesta relación pasada con este último.
La participación de Williams ha generado un debate sobre la sensibilidad cultural y el contexto en el que se realizan ciertos gestos. Mientras algunos defendieron su derecho a expresarse a través del baile, otros señalaron que, dada la historia del Crip Walk, su inclusión en un evento de gran visibilidad como la Super Bowl podría ser malinterpretada y enviar un mensaje equivocado.









