Policías de Corea del Sur detuvieron este martes por la noche (hora de latinoamérica) al presidente Yoon Suk Yeol, quien había sido destituido del cargo tras su breve imposición de la ley marcial en diciembre.
En un mensaje de video grabado antes de ser escoltado a la sede de una agencia anticorrupción, Yoon lamentó que “el estado de Derecho haya colapsado completamente en este país”, pero señaló que estaba cumpliendo con la orden de detención para evitar enfrentamientos entre los agentes policiales y el servicio de seguridad presidencial.
Se pudo ver una serie de camionetas SUV negras, algunas equipadas con sirenas, saliendo del complejo presidencial acompañadas por escoltas policiales. Un vehículo que aparentemente llevaba a Yoon llegó más tarde a la Oficina de Investigación de Corrupción para Funcionarios de Alto Rango en la cercana ciudad de Gwacheon.
Yoon fue puesto bajo custodia aproximadamente tres horas después de que cientos de policías ingresaron al complejo residencial en su segundo intento de detenerlo por su imposición de ley marcial el mes pasado.
Los abogados de Yoon intentaron persuadir a los investigadores de no ejecutar la orden de detención, diciendo que el mandatario surcoreano se presentaría voluntariamente para ser interrogado. Sin embargo, no se aceptó la propuesta.









