Un estudio de la Universidad de Cardiff ha revelado que coser o tejer es una actividad especialmente beneficiosa para el cerebro, mucho más eficiente que caminar o escribir a mano. Estas prácticas activan áreas cerebrales vinculadas a la creatividad, coordinación y memoria, al mismo tiempo que ayudan a reducir el estrés. Al enfocarse en una tarea precisa y repetitiva, el cerebro encuentra un respiro que mejora el bienestar emocional y potencia la calma.

La investigación también destaca cómo el movimiento constante y coordinado de las manos durante la costura estimula neurotransmisores y mantiene las neuronas activas. Este ejercicio no solo implica beneficios motrices, sino que tiene un profundo impacto terapéutico que puede mejorar la calidad de vida. Al igual que otras actividades, como lavar platos, esta acción activa el cerebro de forma creativa, contribuyendo al desarrollo de ideas y al manejo del estrés.

Curiosamente, las actividades simples y repetitivas como tejer o lavar platos, según estudios complementarios, inducen un estado de atención plena en el cerebro. Este enfoque promueve una notable reducción del estrés y la ansiedad, y genera un efecto positivo en la capacidad de pensamiento abstracto. Incluso personalidades como Bill Gates han señalado actividades similares como herramientas efectivas para relajarse tras una jornada agotadora.

Información de: Xataka

¿Qué opinas de esto?