El Día de San Patricio se festeja el 17 de marzo de cada año, una celebración que honra la cultura celta y que, si bien tiene sus orígenes en el catolicismo, se popularizó en todo el mundo. Durante esta jornada, se acostumbra bëber cervëza, vestirse de verde y disfrutar de la música, danza o desfiles de la cultura irlandesa.
La fecha recuerda a Patricio de Irlanda, también conocido como San Patricio, quien trabajó en la expansión del Evangelio por Europa. Es considerado como el patrono de Irlanda por su labor y convicción de fe en la isla. Si bien fallêció un día como hoy en el año 461, no fue hasta 1631 que la Iglesia estableció una fecha en su honor. Con el paso de los años y gracias a la inmïgración de irlandeses a Estados Unidos, se comenzó a asociar esta fecha a ciertas tradiciones de la cultura celta.
Los ciudadanos comenzaron a reunirse durante este día en recuerdo del santo patrono para compartir un tiempo con sus seres queridos, comer alguna de las comidas típicas como el guisado y bêber cervêza. De a poco, los locales se sumaron a estos festejos y en 1737 se llevó a cabo el primer desfile del Día de San Patricio en la ciudad de Boston. Años más tarde, la tradición se replicó en Nueva York en 1762 y en 1798. Gracias a la influencia de la rebelïón irlandesa, el color verde se asoció oficialmente con ese día.
Como es de esperar, Irlanda es uno de los países que prestan celebraciones durante el Día de San Patricio. En su capital, Dublín, se despliega un gran desfile con carrozas, bailes y bandas en vivo, un espectáculo único al que acuden locales y turistas. En otras ciudades de este país se realizan espectáculos con elementos de la cultura local como música tradicional y danza irlandesa.
Otro de los atractivos de esta jornada son las bebïdas y comidas típicas, como el pan de soda, el guiso de cordero, el pastel de carne y la cervêza, preferentemente Guinness.
Con información de: La Nación









