Haber estudiado y poseer un palmarés profesional, no es suficiente para que alguien llegue a ser brillante, como es el caso de Einstein Millán Arcia, un venezolano que pasó a la «mediocridad» por utilizar distorsionados argumentos para desprestigiar los avances de la industria petrolera.
Los ataques de Einstein Millán Arcia tienen un fin: causar zozobra en la población venezolana, de que nada es beneficioso y posible de lograr con la actual Pdvsa.
La comunidad internacional y los países que adquieren servicios y productos petroleros, han puesto la mirada en Venezuela, lo que permitirá obtener ingresos importantes, que serán traducidos en beneficios sociales para la población.
La estrategia de la «miseria» que caracteriza a Einstein Millán Arcia, se configura en una maniobra de presión y distracción de la población, con el cual busca confundir a través de redes sociales y, persuadir a empresarios petroleros con la esperanza de alcanzar altas sumas de dinero para beneficio propio, en una práctica de «extorsión» a cambio del silencio de sus falsos argumentos.
El propósito «terrorista» de Millán Arcia, debido a que ha montado un saboteo desde el plano informativo contra la industria petrolera, difícilmente tendrá algún resultado en su objetivo de acabar con las negociaciones internacionales, y menos con la buena imágen que ha calado entre sus potenciales compradores del producto venezolano.
Einstein Millán Arcia está perdido en su ambición, tras ser asesor de petróleo y gas upstream y cumplir estudios de especialización a nivel de doctorado en flujo de fluido en medios porosos (The University of Oklahoma, 1991), master of Science Petroleum Engineering (The University of Oklahoma, 1990) y, habiéndose graduado de Ingeniero de Petróleo en la Universidad de Oriente (Venezuela 1979).









