Seis organizaciones de Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina presentaron una denuncia ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) contra Bayer AG, responsabilizándola por los graves daños en el ambiente y los derechos humanos que genera la agricultura industrial en Sudamérica.

La presentación de la denuncia se realizó mientras la empresa realiza su asamblea de accionistas y documenta cuatro casos concretos que muestran los impactos negativos de este modelo agrícola en áreas donde Bayer AG comercializa sus productos ampliamente.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (Argentina), Terra de Direitos (Brasil), BASE-IS (Paraguay), Fundación TIERRA (Bolivia), Misereor y ECCHR demandan a Bayer AG que realice cambios sostenibles en sus prácticas empresariales, con el fin de respetar los derechos de las comunidades locales y el medio ambiente.

La empresa promueve en Sudamérica un modelo de agricultura que ocasiona inseguridad alimentaria, escasez de agua, deforestación extrema, pérdida de biodiversidad, graves consecuencias para la salud y conflictos por la tierra con comunidades indígenas y campesinas.

Argentina

En Argentina la denuncia es por la afectación a la salud en el polo sojero de Pergamino. En 2011 los habitantes empezaron a tener problemas de salud graves como alergias y afecciones respiratorias, como consecuencias de las fumigaciones. De los resultados de los análisis surgió que los afectados tienen altos porcentajes de glifosato y ampa (que es el metabolito del glifosato) en orina.

Brasil

En Brasil, Bayer lidera el mercado de semillas genéticamente modificadas y pesticidas. En un escenario donde el 95% de la soja cultivada en Brasil es genéticamente modificada.

Paraguay

En Paraguay, en el 2011, varias personas fueron internadas con signos de intoxicación con agrotóxicos. Una de las personas falleció y el caso fue denunciado ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, que emitió un dictamen favorable a las víctimas del caso.

Bolivia

En Bolivia, el cultivo de la soja genéticamente modificada ocupa el 50 % de las tierras cultivadas de Santa Cruz. Este departamento concentra 7 de cada 10 hectáreas de tierras agrícolas del país. En la última década (2011-2022), se deforestaron cerca de 436 mil hectáreas de bosque directamente para cultivos de soja. Esto evidencia que el modelo se sostiene gracias a la incorporación permanente de nuevas de tierras a costa de los bosques tropicales y primarios.

Con información de Venezuela News

¿Qué opinas de esto?