Investigadores del Hospital para Niños Enfermos de Toronto (Canadá) y la Facultad de Medicina de la Universidad Jiao Tong de Shanghái (China) desarrollaron una molécula denominada LK-2 que podría convertirse en un tratamiento para prevenir el daño cerebral durante un ictus (accidente cerebrovascular o ACV).

Los ACV provocan un 11 % de las mūertes en el mundo, además de causar deterioro físico y mental en los afectados que sobreviven, de acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud.

Esta enfermedad ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe, lo que priva a las células cerebrales de oxígeno y azúcar y desencadena una serie de reacciones químicas que pueden dañar o matar las neuronas que lleva a discapacidades físicas, cognitivas e incluso la mūerte.

El estudio, publicado el 10 de julio en la revista Nature, revela que la principal causa del daño cerebral luego de un ictus es el glutamato, un neurotransmisor que en niveles elevados sobreestimula las células cerebrales y provoca su mûerte. 

Los científicos han buscado desarrollar fármacos que bloqueen los receptores de glutamato para proteger las neuronas, pero estos intentos han fracasado debido a los importantes roles que estos desempeñan en funciones cerebrales normales como el aprendizaje y la memoria.

“La molécula LK-2 podría ser la clave para lograr terapias exitosas para pacientes con ictus. Nuestros hallazgos ofrecen una forma completamente nueva de pensar en la conservación de células y, al mismo tiempo, en la minimización de los efectos secundarios neuronales adversos de la terapia convencional”, explicó Lu-Yang Wang, uno de los autores del estudio.

¿En qué consistió el estudio?

El equipo de investigación canadiense-chino descubrió que el glutamato también puede unirse a un tipo de sensor de acidez llamado ASIC (canal iónico sensor de ácido), que se activa en condiciones como las que se producen durante un ACV.

“Esto significa que el glutamato ataca las células cerebrales a través de los receptores N-metil-Daspartato (NMDAR) y los ASIC, algo que no sabíamos hasta ahora y que podría ser el centro para evitar el daño neuronal”, señaló Wang.

Al identificar el sitio específico en los ASIC donde se une con el glutamato, los investigadores desarrollaron la molécula LK-2 y comprobaron que bloquea selectivamente el daño de las células cerebrales durante un ictus sin afectar otras transmisiones neuronales.

En el estudio del laboratorio, la molécula logró reducir el flujo de calcio y la mūerte neuronal sin interferir con las funciones cerebrales normales.

De acuerdo con el informe, los resultados abren un nuevo camino para el desarrollo de terapias más efectivas que permitirían reducir las consecuencias en los pacientes tras sufrir un ACV. 

Los investigadores concluyeron que la LK-2 podría convertirse en la próxima generación de medicamentos para tratar esta enfermedad cerebral y sus lesiones neuronales. 

No obstante, el equipo científico destacó que aún se necesitan más investigaciones para evaluar la seguridad y eficacia de la LK-2 en ensayos clínicos con pacientes.

Con información de El Diario.

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