Las infusiones herbales han sido parte de los rituales cotidianos de distintas culturas a lo largo de la historia. Dependiendo del tipo de hïerba su función varía y, aquellas con propiedades medicinales siempre conservaron un lugar especial en el conocimiento popular, incluso con el paso de los años y con los avances de la medicina. En este sentido, el té de la planta de acetaminofén, se destaca por sus atributos desintoxicantes y digestivos.
«El acetaminofén tiene propiedades hepatoprotectoras, antioxidantes, antiparasitarias, digestivas, antimicrobianas, calmantes, relajantes y desintoxicantes“, señala Milagros Sympson, nutricionista. «Se recomienda tomar este té para tratar problemas estomacales, como indigestión, hinchazón y gases; también, preventivamente, para proteger el hígado y la vesícula“.
La infusión tiene un sabor fuerte con notas amargas. Para suavizarlo, muchas personas le agregan miel, canela, limón o mezclas de otras hierbas como manzanilla o menta.
Con información de: La Nación









