Ni el cúrcuma, ni el orégano, es la pimienta negra una de las especias más utilizadas hoy en día en las cocinas de todo el mundo. Este alimento se encuentra de múltiples variedades como blanca, negra o verde y puede consumirse tanto en grano como molida. No obstante, más allá de sus propiedades culinarias, también tiene gran cantidad de beneficios para la salud.
Originaria de la India, en la Edad Antigua fue introducida en Europa y utilizada como moneda de cambio al ser considerada un producto de lujo.
A pesar de que se trata de un condimento, dese hace siglos es usada también como remedio medicinal casero. Según algunas investigaciones, la pimienta estimula la producción de moco en la nariz, favoreciendo que esta se despeje en periodos de virus y resfriados. Igualmente, contribuye a la eliminación de la mucosidad que se acumula en la garganta. Añadir dos o tres semillas de pimienta negra en agua hirviendo y una cucharada de miel es una de las formas más sencillas de tomarla.
Asimismo, también se ha empleado popularmente como alivio para la tos. De esta manera, la piperina, uno de sus principales activos, es también efectivo para la inflamación y la prevención del envejecimiento prematuro debido a su gran cantidad de antioxidantes.
Por último, varios estudios han demostrado que la pimienta negra reduce los síntomas de Parkinson y Alzheimer, debido principalmente a sus propiedades antioxidantes que previenen el envejecimiento celular, una de las razones principales del surgimiento de estas enfermedades.
Con información de: El Economista









