Un gato llamado Kroshik ha sorprendido al mundo tras ser rescatado en Rusia con un peso digno de récord: ¡17 kilos! El felino, que vivía en un hospital ruso, fue alimentado generosamente por el personal del centro con galletas y sopa hasta convertirse en un «gatote» rechoncho que ya no podía ni caminar.

Según medios como The New York Post y Newsflash, los trabajadores del hospital parecían disfrutar tanto alimentando a Kroshik que lo llevaron a un punto donde las cosas claramente se les fueron de las manos. «La historia de Kroshik es un caso extremadamente raro de alguien que amaba tanto a un gato que lo alimentó hasta dejarlo en ese estado», comentó un portavoz del refugio Matroskin, en la ciudad de Perm, que ahora cuida del minino.

Kroshik se ha convertido en una estrella en redes sociales, con miles de personas siguiendo su «operación bikini». Mientras tanto, el refugio se asegura de que el gatito gigante tenga una vida más saludable, aunque aún sueñe con sus días de banquetes interminables en el hospital.

Con información de Red Uno

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