El índice S&P 500 está por lograr algo poco común en la historia financiera: cerrar dos años consecutivos con ganancias superiores al 20%. Esto no ocurría desde 1997-1998, según FactSet. En 2024, el mercado mostró un desempeño notable, impulsado por el enfriamiento de la inflación, el sólido gasto del consumidor y la estabilidad en el mercado laboral, aunque los temores de una desaceleración económica persisten.
El sector tecnológico desempeñó un papel clave, con empresas como Nvidia, Amazon y Microsoft liderando las ganancias. Estas «siete magníficas» empresas tecnológicas representaron más del 50% del rendimiento total del S&P 500 este año. Sin embargo, la amplitud del mercado fue limitada, ya que la mayoría de las empresas fuera de este grupo han mostrado caídas desde noviembre, reflejando una concentración en el liderazgo del mercado.
Los otros índices principales también tuvieron un año destacado: el Nasdaq subió más del 31% gracias a la confianza en la inteligencia artificial y la tecnología, mientras que el Dow Jones cerró con un aumento de más del 12%. Además, los mercados estadounidenses superaron en rendimiento a sus contrapartes en Europa y Asia, consolidando su liderazgo global.
A pesar de estos logros, persisten desafíos. Algunos analistas consideran que las acciones están sobre valuadas, y la incertidumbre sobre la política monetaria futura de la Reserva Federal y los riesgos geopolíticos podrían limitar las ganancias. Si bien las expectativas para 2025 siguen siendo optimistas, los expertos advierten que el mercado alcista actual enfrenta un camino lleno de retos y posibles correcciones.









