El mundo cuántico es radicalmente diferente al que percibimos en nuestra vida cotidiana. Mientras que en la realidad clásica, los objetos tienen posiciones y velocidades definidas, a nivel cuántico, las partículas pueden estar en múltiples lugares simultáneamente o carecer de valores específicos hasta que se realice una medición. Este contraste plantea la pregunta de cómo el comportamiento impredecible de las partículas cuánticas da lugar a las reglas claras y deterministas del mundo clásico. Aunque teorías anteriores, como la decoherencia cuántica, intentaron abordar este enigma, un nuevo estudio ofrece una propuesta fresca.
Investigadores de la Universidad Federal de Paraná, en Brasil, han publicado un estudio en la plataforma arXiv que ofrece una perspectiva innovadora sobre cómo el mundo cuántico puede transitar hacia el mundo clásico.
No es necesario un entorno extremadamente complejo para explicar esta transición, como se había sugerido en estudios previos. En lugar de ello, proponen que realizar múltiples mediciones sucesivas de propiedades «incompatibles» —es decir, aquellas que no se pueden medir de manera precisa al mismo tiempo— podría ser suficiente para desencadenar este proceso.
Este enfoque desafía teorías anteriores y abre una nueva línea de investigación más accesible sobre cómo lo cuántico se convierte en lo clásico. Al simplificar la explicación, los investigadores sugieren que este fenómeno fundamental podría ser entendido a través de mediciones sucesivas, eliminando la necesidad de condiciones complejas para dar lugar a las leyes del mundo clásico. Este hallazgo podría facilitar futuras investigaciones sobre la relación entre los mundos cuántico y clásico y contribuir al entendimiento de los procesos fundamentales que gobiernan nuestra realidad.









