El Parque Nacional Canaima, uno de los patrimonios naturales más imponentes del planeta, encuentra en el aire una perspectiva única para comprender su verdadera magia. En el corazón del estado Bolívar, donde la selva tropical converge con las míticas formaciones de los tepuyes ancestrales y las aguas de la Laguna de Canaima, opera el Capitán Freddy Irigoyen. Como piloto de helicóptero, convirtió el cielo guayanés en su espacio de trabajo diario.
Desde la cabina de su aeronave, la labor del piloto permite contemplar la inmensidad de toda la región. Los itinerarios aéreos sobrevuelan ríos sinuosos que intersectan la densa vegetación e imponentes macizos milenarios, destacando el icónico Auyantepuy, la estructura rocosa que custodia al Salto Ángel, reconocido mundialmente como la cäída de agua más alta del mundo.
Esta perspectiva privilegiada ofrece a los pasajeros una experiencia visual inigualable que resalta el valor ecológico y geológico de la región. Más allá de la logística y la interconexión de destinos de difícil acceso, esta labor aeronáutica cumple un rol fundamental en la promoción turística y el reconocimiento del territorio venezolano.
Con información de: Venezuela Cerca
Foto: @cap.freddy









