Las cirugías estéticas y procedimientos han tomado bastante relevancia en la actualidad, por algunas inseguridades o simplemente por querer lucir mejor ante la sociedad, sin embargo, se ha visto que una variedad de mujeres y hombres han presentado dificultades en su recuperación, e incluso han perdido la vida.

Sin embargo, aunque muchas de las operaciones y procedimientos estéticos tienen un buen resultado, una parte de ellas presentan consecuencias negativas, como el caso de una joven llamada Nadia Ortiz que se sometió a un procedimiento en su nariz porque no se sentía cómoda con ella, y durante el procedimiento le tocaron una arteria que le produjo resultados irreversibles, por lo que dice que fue la peor decisión de su vida.

Ortiz, de origen mexicano, decidió relatar lo que experimentó por haberse puesto ácido hialurónico en la nariz y a los pocos días se le empezó a desfigurar, debido a que se le produjo una necrosis.

El procedimiento con ácido hialurónico ha tomado mucha popularidad con el paso de los años, pese a esto, hay que investigar muy bien antes de tomar cualquier decisión que tenga que ver con la salud, “yo seguí su trabajo por dos años y realmente vi que quedaba bonito. Por mi mente nunca pasó que podría salir mal de esa situación”, expresó la mujer, admitiendo que tampoco investigó los riesgos porque confió “ciegamente en esa persona”.

Recordó que el primer día de la aplicación notó un bulto en la parte del dorso nasal, por lo que le escribió a quien le había realizado la aplicación del ácido. El supuesto especialista le recomendó masajear la zona, asegurando que era parte normal del proceso de inflamación.

Al segundo día no sentía su nariz. Su conocido le dijo que no debía preocuparse, por si hacía alguna reacción alérgica él se la quitaría.

Ya para el tercer día su nariz estaba “morada y con puntitos blancos”, lo que la llevó a un estado de preocupación mayor, el “especialista” le dijo que se acercara a su domicilio para aplicarle algo para disolverle el ácido, ya que estaba presentando una reacción alérgica.

Quien le realizó el procedimiento le recomendó una crema y le quitó la piel de la punta de su nariz, diciéndole que no tenía caso que estuviera ahí porque había muerto.

Posteriormente, un dermatólogo, profesional en el área le revisó la nariz y le explicó que le habían tocado una arteria, lo cual hizo que flujo sanguíneo no pudiera irrigarse en la zona nasal.

En algún punto crítico, la doctora le mencionó que si no reaccionaba bien al tratamiento debía remitirla con un cirujano plástico, el cual probablemente le cortaría el tejido.

“Expongo mi caso porque no es justo que personas que no deberían estar haciendo este procedimiento estén haciéndolo sin más ni más. Sé lo mucho que duele y cuesta estar bien. De alguna manera quiero sacar algo bueno de todo esto. Infórmense bien”, aseguró.

Con información de Q’Pasa.

¿Qué opinas de esto?