El supuesto beneficio para la salud que causa el matrimonio no es tal, o al menos no es tanto como se pensaba. Así pues, el matrimonio puede ser importante para la prevención de la enfermedad, pero no tan útil una vez que las personas ya están enfermas.
Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, aseguran que el supuesto beneficio para la salud que causa el matrimonio no es tal, o al menos no es tanto como se pensaba, ya que se ha visto que ofrece menos protección contra la mortalidäd cuando ya existe algún deterioro previo, en comparación con quienes están más sanos o solteros. Además, también hay casos en que las personas casadas sobreestiman su salud.
«Creemos que el matrimonio sigue siendo bueno para la salud de algunas personas, pero no tiene la misma protección para todos», dijo Hui Zheng, autor principal del estudio y profesor asistente de Sociología en el artículo publicado en la revista Journal of Health and Social Behavior.
Los investigadores utilizaron datos de unas 789.000 personas que habían participado en la Encuesta Nacional de Salud de 1986 a 2004. En esta encuesta, los participantes calificaron su propia salud en una escala de cinco puntos (excelente, muy buena, buena, regular, mala), y luego se utilizaron los datos de seguimiento para identificar las casi 24.100 personas que murierôn entre 1986 y 2006.
Tras esto, los investigadores utilizaron un modelo estadístico para determinar la percepción de la salud, el estado civil y otros factores relacionados con el riesgo de mortalidäd en un período de tres años.
En general, los investigadores confirmaron los resultados de investigaciones anteriores que han encontrado que, ser soltero, divorciado y viudo aumenta significativamente el riesgö de muertë en un plazo de tres años.
Por ejemplo, una persona que nunca se ha casado que cataloga su salud como «excelente» tiene el doble de probabilidades de môrir en los próximos tres años en comparación con quien estaba casado y manifestaba el mismo estado de salud.
Sin embargo, a medida que disminuye la salud, de excelente a mala, también disminuye la ventaja de mortalidäd para las personas casadas. «Para aquellos que ya tienen un mal estado de salud, el matrimonio no parece proporcionarles beneficios adicionales», ha explicado Zheng.
Con información de: Agencias









