La República Argentina deberá pagarle 16.000 millones de dólares al fondo Burford por haber expropiado de manera indebida las acciones de YPF que pertenecían a la petrolera Repsol y al grupo Eskenazi.

El fallo de la jueza de Nueva York Loretta Preska se conoció este viernes a mañana y la sentencia resultó catastrófica para la Argentina, que, sabiendo que el juicio ya estaba perdido, pretendía pagar no más de 5.000 millones de dólares. La vocera presidencial Gabriela Cerruti ya anunció que el Estado apelará.

La diferencia entre la cifra de la sentencia y la pretención argentina radicaba en calcular intereses según la fecha de la irrupción de los funcionarios argentinos en YPF y la fecha en que la expropiación fue aprobada por ley del Congreso.

Argentina quería que la jueza Loretta Preska, del tribunal del Distrito Sur de Nueva York, indicara que la fecha de expropiación había sido el 7 de mayo de 2012, cuando salió la ley de expropiación. De esa forma, la compensación sería desde ese día. Además, el país buscaba que la tasa de interés anual retroactiva que le iban a aplicar (desde 2012, cuando se expropió, a 2023) fuera del 0%. Eso daría cerca de US$ 5.000 millones.

El fondo Burford consideraba que la intervención de YPF se materializó el 16 de abril, cuando el ministro de Economía de ese momento -Axel Kicillof- fue nombrado interventor de la empresa y desplazó a los accionistas privados. Desde ese momento hasta el 7 de mayo, las acciones de YPF cayeron un 25%.En ese escenario, Burford hubiera cobrado alrededor de US$ 8.300 millones, aun con un 0% de interés, como quería Argentina. De todas formas, los litigantes aspiraban a que les reconocieran una tasa del 8% anual, lo que llevaría el cheque a US$ 16.000 millones, lo quefinalmente decidió la jueza. Es decir que la magistrada se inclinó por la mayor penalización para la Argentina.

Con información de Clarín

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