Francia afronta este sábado 18 de marzo, su enésima jornada de huelgas parciales contra la reforma de las pensiones, aprobada el pasado jueves por decreto por el Gobierno de Emmanuel Macron, en medio de un creciente malestar social reflejado en la segunda noche de disturbios en varias ciudades del país.
Aunque de menor calado, grandes ciudades francesas registraron la tarde noche del pasado viernes 17 de marzo, protestas espontáneas que en París se saldaron con al menos 60 arrestos en un acto en la plaza de la Concordia.
En Lyon los enfrentamientos con la policía fueron especialmente tensos y los manifestantes intentaron invadir y quemar la sede de una junta de distrito. Resultaron una treintena de personas arrestadas.
Se han convocado para este sábado 18 de marzo, nuevas protestar por las redes sociales en decenas de ciudades francesas. Se prevé que una de las principales sea la de la Place d’Italie, en el sur de la ciudad, que comenzará a partir de las 06:00 pm hora local (17:00 GMT).
El descontento de la calle que se está organizando al margen de sindicatos y partidos, se ha trasladado también al Parlamento, donde el próximo lunes 20 de marzo, se debatirán dos mociones de censura para tumbar al ejecutivo, al borde de una crisis política que no se veía desde el estallido de la revuelta de los «Chalecos Amarillos» en el año 2018.
Es importante destacar que, la reforma que eleva la edad mínima de jubilación en Francia de los 62 a los 64 años mantiene a los sindicatos en pie de guerra, con algunas huelgas enquistadas, como la de recogida de basuras en la mitad de París, donde miles de toneladas de desechos siguen esparcidas en las aceras a pesar de que el gobierno francés ha impuesto la vuelta al trabajo a ciertos limpiadores.
Con información de El Universal









