El brasileño no solo consiguió derrotar al surfista japonés Kanoa Igarashi, sino que lo hizo en parte gracias a una ola a casi perfecta de 9,90 puntos (de un máximo de 10) en la tercera jornada de la competición de surf en Tahití, que se celebra al otro lado del mundo. Se trata de la ola con la puntuación más alta de la historia de los Juegos Olímpicos.
Medina saltó de su tabla, levantó el dedo y su tabla voló paralela a él mientras el fotógrafo Jérôme Brouillet, de la Agence France-Presse, tomaba la instantánea.
La extraordinaria foto se ha difundido por redes sociales, con brasileños celebrando el pase de su surfista a los cuartos de final de la competición.
Con información de El Nacional.
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