La campaña electoral en Ecuador se encuentra en su recta final, a pocos días de que la ciudadanía acuda a las urnas para elegir un nuevo mandatario en medio de una ola de violencia que acapara el debate político en el país suramericano.

El próximo domingo 20 de agosto, los ecuatorianos acudirán a las urnas para elegir al sucesor de Guillermo Lasso para finalizar su periodo constitucional que culmina en 2025, junto con una nueva Asamblea Nacional, luego de la firma del decreto presidencial que activó la «muerte cruzada», con la cual el parlamento unicameral fue disuelto y se llamó a elecciones.

El proceso electoral y el trasfondo del debate político se ha centrado en la espiral de violencia asociada al narcotráfico y al crimen organizado que está atravesando el país suramericano, la cual incluso tomó la vida del candidato del Movimiento Construye, Fernando Villavicencio, el pasado 9 de agosto.

«Todo el proceso es anómalo y ha tenido momentos diferentes, desde su convocatoria hasta avanzado el 23 de julio, cuando ocurre el asesinato del alcalde de Manta, Agustín Intriago, y posteriormente con el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio», acusa el sociólogo español radicado en Ecuador Decio Machado en una entrevista con Sputnik.

El analista político sostiene que la campaña electoral «es la más corta en la historia del Ecuador y ha pillado con muy poca preparación a los partidos políticos y a los candidatos», asevera.

«Los procesos de primarias realmente han sido una farsa y ha habido una permisividad enorme por parte del Consejo Nacional Electoral, que es el órgano rector de la democracia, porque no hubo condiciones ni plazos para establecer este proceso», agrega.

Machado subraya que cuando se decretó la muerte cruzada por parte de Lasso las preocupaciones de los ecuatorianos eran varias y atendibles; sin embargo, la «alarma social» que ha generado la creciente violencia en el país a partir del asesinato de Intriago y sobre todo después del asesinato de Villavicencio, «ha centrado el debate nacional en el marco de la inseguridad».

«La falta de generación de empleo, una precariedad laboral cada vez mayor, la pérdida de poder adquisitivo, la crisis económica, el deterioro del sistema de salud y la corrupción, eran los temas más candentes de la agenda política nacional y de la que hablaban los candidatos», pero estos han pasado a segundo plano, destaca Machado.

El país «está sometido a una lógica de violencia muy fuerte a consecuencia de las redes delincuenciales vinculadas al narcotráfico», reconoció.»Hay una situación de mayor inseguridad y creo que por momentos estamos hablando de que los muertos por homicidios en este país están en torno a los 4.300 en lo que va de 2023, y a este ritmo vamos a cerrar el año con 5.500 o 6.000 muertos.

Es una barbaridad lo que está viviendo el Ecuador», lamentó Machado.De acuerdo al sociólogo radicado en Quito, el clima de violencia e inseguridad que vive el Ecuador, «ha hecho que la candidatura que disputaba la posibilidad de ganar en primera vuelta, que era la de Revolución Ciudadana, encabezada por Luisa González, ha caído notablemente en las últimas semanas», observó.

Por el contrario, otras candidaturas que iban por detrás han comenzado a dispararse, en particular la del populismo penal de Jan Topic, un outsider, experto en materia de seguridad, asociado al Partido Social Cristiano, «proveniente de las élites del país, que maneja empresas tecnológicas y dispone de un capital importante», enfatizó Machado.

Con información de El Universal

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