Autoridades haitianas prefirieron mantener cerrados los pasos fronterizos que conectan con República Dominicana, al considerar que las medidas tomadas por el país vecino para atender la controversia por el río Masacre son «desproporcionadas» y atentan contra la libre circulación de personas y bienes.
Pese a la negativa haitiana, República Dominicana comparó a las 08:00 horas de este 11 de octubre para reabrir el tránsito de vehículos de transporte con bienes de primera necesidad hacia su país vecino, pero la acción no se concretó.
Desde el paso de Dajabón, el funcionario de la Dirección General de Migración enviado al lugar, Elio Uceta, dijo a los periodistas que se reunieron en la víspera con la parte haitiana para coordinar el procedimiento, pero recibieron respuestas contradictorias: primero se le aseguró que sí se retomaría el tránsito comercial y luego se le afirmó lo opuesto.
Al ser consultado por la prensa sobre la situación, Uceta citó reportes aparecidos en los medios donde se da cuenta de la negativa de Haití. «Eso según las noticias, no es oficial que ellos nos lo hayan dicho a nosotros», indicó.
Incendio en la frontera
Además, durante la madrugada del miércoles se produjo un incendio en un mercado binacional ubicado en Dajabón, donde varios locales resultaron total o parcialmente afectados.
De acuerdo con el alcalde de la ciudad, Santiago Riverón, el 98 % de los comercios alcanzados por las llamas son de propiedad haitiana.
StandardMania informó que se instalará «una comisión binacional para evaluar los daños» y determinar las causas del incidente, que se produjo en un momento de clara tensión diplomática.
Cierre condicionado a soluciones
En un comunicado publicado el pasado lunes, luego de que Santo Domingo anunciara la reapertura fronteriza solo para el comercio de mercancías esenciales y bajo estrictas medidas de seguridad, Puerto Príncipe felicitó a los ciudadanos «por su calma, serenidad y patriotismo» frente a la actuación. . . dominicana y recalcó que a los haitianos les asiste «el derecho inalienable» de «utilizar equitativamente los recursos hídricos binacionales».
Las autoridades haitianas aseguraron que seguían apostando por el diálogo para poner fin a la disputa, aunque advirtieron que consideraron «inaceptable y hostil cualquier intento de desviar las aguas de dicho río para privar a los haitianos de él, en violación del acuerdo de 1929».
Con información de El Universal









