La hidratación diaria es de vital importancia para la salud, ya que cuando el cuerpo recibe la cantidad de agua adecuada, mejora el sistema inmunológico y así permite al organismo luchar contra las enfermedades.
Es decir, el cuerpo necesita del agua para funcionar de forma óptima, ya que éste, es dos tercios de agua, y si no tenemos suficiente líquido, la circulación de la sangre no se realiza adecuadamente.
Además, los órganos no reciben los nutrientes necesarios, de modo que su rendimiento será menos eficiente.
Según los expertos, la gravedad puede variar desde calambres musculares leves hasta agotamiento por el calor o un golpe de calor que puede poner en riesgo la vida.
También se pueden presentar problemas renales y urinarios, episodios prolongados de deshidratación, infecciones de orina recurrentes, cálculos renales, e incluso, insuficiencia renal.
Por otra parte, hasta la piel, las uñas y el cabello, comenzarán a pasarte factura, pues estos se debilitan.
Ten en cuenta que no solo el agua hidrata, también estos alimentos hacen lo propio: la patilla, el melón, el pepino y el pimentón.
No obstante, por recomendación de los especialistas, la clave es consumir cada día mínimo ocho vasos de agua, y nada debe sustituirla.
En tal sentido, se sugiere adoptar un hábito y consiste en beber cada mañana, un vaso de agua natural al despertarte.
Con información de 2001









