El sur de Europa y otras regiones del hemisferio norte atraviesan una ola de calor con temperaturas extremas.
En Italia, por ejemplo, donde se vieron temperaturas de cerca de 47°C en Sardinia y Sicilia, la mayoría de las principales ciudades se encuentran en alerta roja por calor extremo.
Se espera que la ola de calor continúe en el sur de Europa hasta el miércoles, pero, según advierte la agencia del clima de la ONU, este tipo de temperaturas extremas ya son «la nueva normalidad» en un mundo calentado por el cambio climático.
¿Pero qué efecto puede tener el calor extremo en nuestro cuerpo? Te explicamos qué le pasa a tu organismo cuando se expone a altas temperaturas, y cómo cuidarte para reducir su impacto.
¿Qué le hace el calor extremo a nuestro cuerpo?
A medida que el cuerpo se calienta, los vasos sanguíneos se dilatan, se abren. Esto hace que tengamos una tensión arterial más baja y que el corazón trabaje más para empujar la sangre por todo el cuerpo.
Esto puede causar síntomas leves, como sarpullido con picazón o pies hinchados.
A la vez, empezaremos a sudar, y esto lleva a la pérdida de líquidos y sal y, de manera crucial, cambia el equilibrio entre ellos en el cuerpo.
Esto, combinado con la presión arterial baja, puede hacer que nos dé un golpe de calor o insolación. Los síntomas incluyen:
- mareos
- náuseas
- desmayo
- confusión mental
- calambres musculares
- dolor de cabeza
- sudoración intensa
- cansancio
Si la presión arterial baja muy rápido, aumenta el riesgo de ataques cardíacos.
¿Por qué nuestro cuerpo reacciona de esta manera?
Nuestro cuerpo se esfuerza por mantener una temperatura interna de aproximadamente 37,5 °C, ya sea que estemos en medio de una tormenta de nieve o en una ola de calor.
Es la temperatura a la que nuestro cuerpo está acostumbrado a trabajar.
Pero a medida que el clima se vuelve más cálido, el cuerpo tiene que esforzarse para mantener baja su temperatura interna.
Por eso se dilatan los vasos sanguíneos más cercanos a la piel, para expulsar ese calor y se empieza a sudar.
Conforme el sudor se evapora, la pérdida de calor es drástica y la piel se va refrescando.
¿Cómo mantenerse a salvo del calor?
Las autoridades sanitarias dan algunos consejos al respecto:
- Presta atención a aquellas personas que puedan tener dificultades para mantenerse frescas, como las personas mayores, personas con problemas de salud subyacentes o que vivan solas.
- Mantén fresco el interior de tu casa cerrando las cortinas de las habitaciones a las que le da el sol.
- Bebe mucha agua y evita el alcohol.
- No dejes a nadie dentro de un vehículo cerrado, especialmente bebés, niños pequeños y animales.
- Mantente alejado del sol entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde, cuando los rayos de sol son más fuertes.
- Busca estar a la sombra, usa bloqueador solar que tenga un alto índice de protección y cubre tu cabeza con un sombrero o gorra.
- Evita hacer ejercicio durante las horas más calurosas.
- Lleva agua contigo si vas a desplazarte.
- Sé consciente de los riesgos que pueda haber en caso de que decidas bañarte en un río o en aguas abiertas para refrescarte.
¿Qué debo hacer si veo a alguien que sufre un golpe de calor o insolación?
Si la persona puede enfriarse y volver a una temperatura más baja en media hora, entonces el golpe de calor no es grave.
Las autoridades sanitarias aconsejan:
- Llévalo a un lugar más fresco.
- Haz que se acueste y que levante los pies ligeramente.
- Haz que beba mucha agua. Las bebidas deportivas o de rehidratación también son una buena opción.
- Enfría su piel. Puedes rociarlos con agua, pasarles una esponja o trapo previamente sumergidos en agua fría o abanicarlos. Las compresas frías alrededor del cuello y de las axilas también son buenas.
Si después de haber hecho todo esto no se recupera a los 30 minutos, lo que sigue es una insolación.
Esto es una emergencia médica y debes llamar a los servicios de urgencias.
Las personas que sufren una insolación o golpe de calor dejan de sudar aunque tengan demasiado calor. Su temperatura puede superar los 40 °C y podrían tener convulsiones o perder el conocimiento.
Con información de BBC Mundo.









