El precio del gas natural, que se disparó a principios de mes tras el estallido del conflicto entre Israel y el grupo palestino Hamás, mantiene su senda alcista, con una subida próxima al 12%, y se sitúa en su nivel más alto desde abril.
Los analistas atribuyen esta subida a una suma de factores, entre ellos la suspensión de la actividad en el yacimiento de gas de Tamar, situado en la costa israelí; y el riesgo de que el conflicto entre Israel y Hamás se extienda a Irán, uno de los mayores productores de hidrocarburos del mundo.
Otros elementos que afectan al mercado gasista son el cierre del gasoducto submarino entre Finlandia y Estonia por una posible fuga, y el riesgo de nuevas huelgas en varias plantas de licuefacción de gas natural en Australia, lo que limitaría las exportaciones.
A las 13:45 horas del pasado 9 de octubre, el precio del gas natural subía casi un 12% en el mercado TTF de los Países Bajos, de referencia en Europa, y se situaba por encima de los 48 euros por megavatio hora.
En la sesión del lunes, el precio se había disparado un 17%. Hace tres semanas, el gas natural experimentó un acusado descenso por las altas temperaturas en Europa y las perspectivas de un otoño suave.
La geopolítica en el precio del gas natural
Según el banco de inversión Julius Baer, “el nerviosismo persiste en los mercados energéticos europeos” por “las noticias de cierres parciales de producción en el Mediterráneo oriental y nuevos riesgos de huelga en las instalaciones de exportación en Australia”.
El Ministerio de Energía israelí comunicó el pasado 9 de octubre la suspensión temporal del suministro desde el yacimiento de Tamar por motivos de seguridad.
Con información de El Periódico de la Energía









