Una startup japonesa llamada Interestellar Technologies ha lanzado hace poco tres cohetes suborbitales con éxito y su siguiente paso está siendo la preparación de su primera misión orbital. Según lo que espera el equipo, a finales de 2023 realizarán una prueba de fuego estático de Zero, el transbordador que tienen el objetivo de que alcance la órbita en 2025.

Zero dispone de dos etapas y su propulsor funciona con metano líquido, que destaca por ser barato y por su buen rendimiento. Interestellar Technologies recurre a biometano líquido del estiércol del ganado, para demostrando su implicación con la sostenibilidad al reducir su huella de carbono, que es una crítica negativa que suelen achacar a la tecnología espacial y los lanzamientos.

El cohete se caracteriza por tener una estructura resistente, pero ligera, gracias a que está hecha de aluminio y plástico y está reforzado con fibra de carbono. Además, sus fabricantes utilizan un inyector de pivote para los motores, con el que reducen el número de piezas que se necesitan y mejora la eficiencia de la combustión.

Según Interestellar Technologies, Zero está preparado para llegar a distintas órbitas, desde la órbita terrestre baja a la órbita polar. Esto es posible por un instrumento de cardán que permite manejar la dirección del empuje. Para ello, el cohete está equipado con computadoras, sensores y otras herramientas que permiten la comunicación desde la superficie terrestre.

La compañía asegura que Zero puede transportar casi una tonelada de carga útil a la órbita terrestre baja. De este modo, la startup tiene la intención de atender a la demanda de servicios de lanzamiento de satélites pequeños en el mercado global, centrándose especialmente en clientes en Asia y Oceanía.

Con información de 20 Minutos

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