La prensa trasandina tildó el desaire como “un papelón mundial”, pero el escándalo superó la esfera deportiva y trepó hasta el presidente Gabriel Boric, un entusiasta impulsor de la candidatura chilena.
“Es un fracaso evidente para el gobierno”, dijo a TN el analista y docente de la Universidad de Chile (Usach) Alberto Mayol.
El Mundial se jugará en parte en Argentina, Uruguay y Paraguay, al menos en los partidos inaugurales de sus respectivas selecciones, pero de ese grupo de países que luchaban por una candidatura conjunta quedó fuera Chile.
Del otro lado de la Cordillera, consideraron esta marginación como un desprecio y un fracaso incluso político de un país que había levantado la bandera del Mundial como uno de sus grandes objetivos deportivos de los próximos años.
El excandidato presidencial de la derecha radical, José Antonio Kast, lanzó la primera piedra: “No hay mundial en Chile el 2030. Este gobierno no hace nada bien”, escribió en su cuenta de X, la antigua Twitter.
Pero no solo desde la política cargaron responsabilidad en el gobierno. También desde la prensa local. “Ser excluidos de esta manera humillante del Mundial 2030 no solo es una vergüenza para el fútbol chileno.
Esta era una postulación del país, con declaraciones del presidente, ministros involucrados en anuncios oficiales, y una Corporación con sede en Chile.
Es un bochorno diplomático para el gobierno y el Estado de Chile”, escribió el influyente periodista chileno Daniel Matamala también en su cuenta de X.
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