En Islandia, cerca de Reikiavik, se encuentra una innovadora instalación que combina tecnología avanzada con prácticas tradicionales: una granja de microalgas que produce espirulina, un superalimento ancestral. Esta granja, operada por Vaxa Technologies, utiliza fotobiorreactores iluminados con luces LED rojas y azules para optimizar la fotosíntesis, permitiendo el cultivo eficiente de microalgas en un entorno controlado.
Lo que distingue a esta instalación es su integración con una central geotérmica cercana. Esta colaboración permite el uso de energía limpia y recursos como agua caliente y fría, creando un sistema sostenible y eficiente para el cultivo de algas. Además, las emisiones de CO₂ de la planta geotérmica se canalizan para enriquecer el proceso de cultivo, demostrando una simbiosis efectiva entre tecnología y medio ambiente.
La espirulina cultivada en esta granja es rica en proteínas, vitaminas y minerales, y se destina tanto al consumo humano como a la alimentación de peces. Este enfoque no solo promueve una fuente de alimento saludable, sino que también ofrece soluciones sostenibles para la acuicultura.
Este proyecto ejemplifica cómo la tecnología puede revitalizar prácticas alimentarias tradicionales, ofreciendo soluciones innovadoras para la producción sostenible de alimentos en el siglo XXI.
Con información de: BBCNEWS









