En los últimos años hay un producto que no falta en el Mobile World Congress que se celebra cada año en Barcelona: los lentes. Pensadas como sustituto de los propios smartphones o como dispositivo auxiliar, ofrecen imágenes e información extra en modo «manos libres». Pero, por muy atractivas que parezcan, cuentan con inconvenientes como el peso, que dificulta su uso durante horas.
En su lugar, como ocurre con los tradicionales lentes para corregir la vista, las lentillas se presentan como una solución más cómoda: una extensión del cuerpo sin ser invasivas.La empresa Xpanceo se ha dejado ver por la Fira de la Ciudad Condal con un amplio surtido de sus prototipos, que llevan las tradicionales lentillas a otro nivel. Esta empresa, con solo tres años de historia, está desarrollando lentes de contacto que pueden mostrar imágenes de realidad aumentada o controlar la salud de los usuarios mediante la monitorización de las lágrimas.
De momento, a falta de recorrer un exhaustivo proceso de regulación sanitaria, son prototipos que no pueden usarse de forma comercial. Sin embargo, los avances que se intuyen y lo que podrían aporta a la industria son un pequeño adelanto de lo que depara un futuro en el que la miniaturización de la tecnología marca el camino.
Información de: El Español









