En Arabia Saudí todo se hace a lo grande. La riqueza petrolera y gasística de uno de los países con mayor renta per cápita del mundo permite abordar proyectos arquitectónicos tan megalómanos como The Line, una ciudad lineal con efecto espejo para 9 millones de personas, o Epicon, el distópico rascacielos gemelo que levantará en pleno desierto. Pero mucho antes de que estos nuevos iconos del país sean una realidad, el parque de atracciones Six Flags Quiddiya abrirá sus puertas en Riad, con la montaña rusa más alta, más rápida y más larga del mundo como principal reclamo.

Hablamos de Falcon’s Flight (el vuelo del halcón, en español), anunciada por primera vez hace cuatro años pero mucho más cerca de acoger a los primeros valientes que se atrevan a subirse en ella. El parque recibirá a los primeros visitantes en 2024, según han anunciado las empresas Qiddiya Investment Company e Intamin Amusement Rides en la feria de la Asociación Internacional de Parques de Atracciones (IAAPA) que se ha celebrado en Orlando, Estados Unidos.

«Los aficionados a las montañas rusas de todo el mundo han estado esperando con impaciencia esta atracción desde que se anunció […]. Falcon’s Flight dominará el horizonte de Qiddiya, rodeará nuestro destino, saldrá del parque temático, subirá por un acantilado y descenderá por él, con la mayor caída de todas las atracciones del mundo. ¡No será apto para pusilánimes!», ha afirmado Philippe Gas, Consejero Delegado de Qiddiya, en un comunicado de prensa.

Velocidad de récord

Desde luego, el trazado y las características técnicas son de auténtico infarto. La atracción recorrerá 4,2 kilómetros, casi el doble de los 2,4 km del Steel Dragon 2000, del parque de atracciones Nagashima Spa Land, localizado en Japón. El momento más divertido (o terrorífico, según se mire) consiste en una maniobra vertical de caída en picado en un valle de 160 metros de profundidad, momento en el que los usuarios experimentarán una sensación de ingravidez.

Es la primera atracción del mundo considerada Exa, es decir, con una altura superior a los 600 pies (182 metros). Y eso no es nada comparado con su velocidad. Falcon’s Flight puede superar la barrera de los 250 km/h gracias a la tecnología de aceleración por motor magnético o LSM, que utiliza campos magnéticos móviles controlados electrónicamente para desplazar el vehículo y detenerlo con precisión sin necesidad de asistencia mecánica. En el caso de Falcon’s Flight, utilizará tres lanzamientos LSM distintos repartidos a lo largo de sus 4,2 kilómetros de largo para alcanzar su velocidad máxima.

Con información de El Español

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