De las proteínas dependen muchos de los procesos que suceden en nuestro cuerpo. Todas si tenemos en cuenta los procesos que lo hacen de manera indirecta. A veces las proteínas fallan. Entonces, la función de limpiar estas proteínas “defectuosas” recae, sí, sobre otras proteínas.
Un nuevo estudio ha revelado la importancia de la proteína MANF (Mesencephalic astrocyte-derived neurotrophic factor) para nuestro envejecimiento o, para ser más precisos, a la hora de evitar algunos de los problemas que surgen a nivel celular y que solemos asociar con la edad.
Haciendo limpieza. En principio, que una célula codifique mal una proteína no tiene por qué generar mayores problemas en nuestro cuerpo. La Homeostäsis celular, el proceso que descarta las proteínas tras su uso, es un proceso de “mantenimiento” celular que lidia con este tipo de problemas.
Sin embargo, con la edad nuestras células pierden eficacia a la hora de mantener la casa en orden. Proteínas “defectuosas” pueden acabar acumulándose y generando Coágulös de proteínas. Esto es lo que creemos ocurre con enfermedades como el Parkïnsono el Alzhëimer.
Cuando la célula detecta estos problemas puede dejar de sintetizar nuevas proteínas hasta que el problema sea solucionado. Si no lo hace, la célula Müere.
Fuente: Xataka









