El proyecto de una drástica reforma judicial propuesta por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha provocado una controversia que ya derivó en rumores de una posible renuncia de la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña.
La tensión alcanzó un punto máximo el martes, debido a que el diario Reforma publicó que la magistrada Yasmín Esquivel, quien es cercana a López Obrador, le había pedido a Piña que deje el cargo.
«Planteé la necesidad de una reflexión sobre considerar la conveniencia de que la ministra Norma Piña permanezca como una interlocutora con el Poder Legislativo, fundamentalmente, que es donde se está analizando la reforma al Poder Judicial», explicó más tarde Esquivel en una entrevista radial.
El escándalo fue inmediato, ya que la renuncia de Piña desataría una crisis institucional en medio de la transición que culminará el próximo 1 de octubre, cuando López Obrador le entregue el poder a la presidenta electa Claudia Sheinbaum.
Por la tarde, cuando el tema copaba el debate público, la SCJN descartó la posibilidad de que Piña renuncie.
«Ante las versiones periodísticas en torno a la supuesta solicitud de renuncia de la ministra presidenta (…) se informa que (…) continúa con los trabajos jurisdiccionales y administrativos propios de su cargo, y mantiene diálogo con los poderes Legislativo y Ejecutivo de cara a una reforma judicial», señaló en un escrito.
Con información de Actualidad.RT.com









