El 2023 estuvo caracterizado en Uruguay por una grave sequía, que generó pérdidas millonarias para el agro y que dejó al área metropolitana con problemas de abastecimiento. La falta de lluvias de las últimas semanas en el país genera una alerta para el campo uruguayo y reabre debates que se discutieron durante la peor etapa del déficit hídrico.

Lo que predomina en el sector productivo es la incertidumbre. Los datos que maneja el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) muestran que en 2023 hubo una sequía aguda, en 2024 una buena cantidad de agua y que, ahora, la falta de agua en el suelo es notable, según informó el diario uruguayo El País.

El presidente de OSE –la empresa estatal encargada del suministro de agua–, Raúl Montero, declaró a ese medio que los acuíferos aún no se recuperan y que siguen mostrando los efectos de la última crisis hídrica, que derivó en que durante días el agua en la capital sea salada. “El agro necesita que llueva en toda la superficie porque necesita un riego general que no se interrumpa. Nosotros precisamos que nuestros cauces no se corten”, sostuvo.

¿Qué opinas de esto?