La Unión Europea (UE) sigue adoptando medidas proteccionistas contra los automóviles eléctricos chinos pese a las advertencias de sus propios fabricantes.
Los funcionarios europeos ajustaron los aranceles a dichos vehículos establecidos en julio, pero para Pekín, estas medidas siguen suponiendo una amënaza para la cooperación mundial y la transición ecológica.
El ajuste del 20 de agosto pasado, fija tarifas un punto porcentual más bajas que las propuestas provisionalmente en julio, procede desde el comunicado de la Comisión Europea (CE). De acuerdo con el documento, se aplicarán los siguientes aranceles a cada uno de los fabricantes chinos:
- BYD: 17,0%;
- Geely: 19,3%;
- SAIC: 36,3%;
- Otras empresas que cooperen con la investigación comercial de la UE: 21,3%;
- Todas las demás compañías que no colaboren: 36,3%.
Tesla, el fabricante de automóviles estadounidense con una gigafactoría en la ciudad china de Shanghái, es sujeto a un arancel individual de tan solo el 9%. Según Bloomberg, los aranceles anunciados se impondrían además de los aranceles del 10% a los que ya están sujetos todos los exportadores de China.

Las partes interesadas tienen hasta el 30 de agosto para solicitar audiencias con la Comisión sobre el asunto. En caso de que los Estados miembros de la UE voten a favor de las restricciones, la CE publicará una decisión final sobre los aranceles a más tardar el 30 de octubre.
Después, los aranceles prorrogables estarán en vigor durante cinco años.
Algunos países miembros de la UE, como Alemania y Hungría, ya han manifestado su oposición a las medidas proteccionistas de la CE. Sin embargo, se necesitaría una «mayoría calificada» de al menos 15 países que representen el 65% de la población de la UE para bloquear la medida en la votación final.
Con información de Globovisión









