Una década puede parecer eterna o a la vez pasar rápido, todo depende de la ilusión de volver a ver a quienes son importantes, como fue el caso de la banda argentina Los Cafres, que regresó a Caracas a marcar territorio reggae.

Los Cafres tomaron Caracas

La legendaria agrupación, que este año cumple 37 años de trayectoria, se montó en el escenario de la Concha Acústica de Bello Monte con puntualidad inglesa: a las 9 pm ya estaban en escena los músicos, quienes hicieron una previa de los temas a tocar.

A los cinco minutos apareció el líder del clan, Guillermo Bonetto, sencillo y con ánimo contagioso. Usó una franela negra y un pantalón de estampado tie dye blanco con verde, una ropa cómoda para desplazarse por el escenario, ese que hizo suyo con canciones y pasos prohibidos.

Un cafre suelto…

Interactuó con el público desde el principio. Abrió con «Muia» y antes de que terminara saludó a la masa que colmó todo el recinto. Desde ese momento, y hasta el final, fueron demostraciones de afecto genuinas.

Bonetto no solo expresó agradecimiento en escena, también lo hizo de cerca. Bajó hasta el sector preferencial y abrazó, besó, estrechó manos de sus fanáticos, quienes también aprovecharon para hacerle fotos y videos «face to face».

La emoción a flor de piel de los sureños se sintió en Valencia la noche anterior, según detallaron sus fans en redes sociales, y se replicó en la capital venezolana por casi dos horas.

El repertorio incluyó «Prefiero», «Acto salvaje», «¿Cómo ver?», «Alarma», «Imposible», «Perla», «Secreto mío» y «Casi que me pierdo «, entre otros éxitos.

No importó que pasaran 10 años, la esencia de la agrupación se mantiene intacta, al punto de que suenan igual tanto en vivo como en estudio, privilegio que solo pocos tienen…y al cual Guillermo Bonetto le saca especial provecho.

Con información de Diario 2001

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