Marc Márquez debutó con victoria en Ducati durante el Gran Premio de Tailandia, logrando un primer puesto tanto en la carrera principal como en el esprint. Compartió el podio con su hermano Álex, haciendo historia al convertirse en los primeros hermanos en ocupar los dos primeros puestos en MotoGP. A pesar de enfrentar problemas con la presión de los neumáticos, Marc ajustó su estrategia, controló el ritmo detrás de su hermano y atacó en el momento justo para asegurar el triunfo. Destacó la labor de su equipo y la importancia de seguir aprendiendo para optimizar su rendimiento en la nueva moto.
El piloto español explicó que su estrategia consistió en gestionar la presión de los neumáticos para evitar sanciones, lo que lo llevó a modificar su estilo de conducción durante la carrera. Aprovechó su velocidad y conocimiento de los puntos clave del circuito para abrir una brecha en las últimas vueltas. A pesar del intenso calor y las condiciones exigentes, Márquez mantuvo la calma y controló cada fase de la carrera con precisión, mostrando una adaptación notable a la Ducati GP24.5 y destacando el trabajo impecable de su equipo en la pretemporada.
Emocionado, Márquez habló sobre la felicidad de compartir este momento con su familia y la ilusión de continuar con esta racha positiva. Reconoció que la temporada recién comienza y que cada circuito puede traer nuevos desafíos, pero afirmó que su confianza está en aumento. La victoria en Tailandia no solo marca un inicio prometedor con Ducati, sino que también consolida a Marc como uno de los pilotos más resilientes y talentosos de la parrilla, listo para luchar por lo más alto del campeonato.
Información de: AS









