Cecilia Jiménez, directora del Centro Cardiovascular de Oriente Dr. Miguel Hernández (CCO), en Maturín informó que, en lo que va del año, Monagas se apunta con 68 implantes de estimuladores cardíacos realizados de manera gratuita.

La galena destacó que los especialistas en electrofisiología de esta casa sanitaria realizaron una jornada especial para dar resolución quirúrgica a 10 nuevos pacientes que padecían de patologías que les afectaba el corazón.

La directora del CCO aseveró que las intervenciones se realizaron en los pabellones del Hospital central de Maturín donde implantaron a cada uno de los pacientes un marcapaso que los ayudará a regular el ritmo cardíaco, de modo que puedan volver a llevar una vida normal.

De igual manera, refirió que este procedimiento quirúrgico oscila entre los 6 y 7 mil dólares en centros clínicos privados y que la mayoría de los pacientes que padecen esta condición no cuentan con recursos para cubrir la operación además de los insumos, exámenes, tratamiento y el dispositivo cardíaco; por lo que contar con esta ayuda es vital. 

Cabe destacar, que estos dispositivos tienen una vida útil de 10 años y cumplido ese plazo deben ser reemplazados.

Una nueva oportunidad

Juana Chacín, habitante de Brisas del Aeropuerto, destacó que a sus 81 años le hayan implantado una de estas unidades cardíacas representa una nueva oportunidad de vida.

“Agradecida con Dios y todos los médicos que me han tratado tan bien. Con este marcapasos que me colocaron voy a seguir al lado de mis hijas y nietos. Aquí en este hospital me han tratado muy bien”, afirmó.

Jioly Segovia, una mujer de 59 años residente de El Corozo, dijo que nunca pensó que estaba padeciendo de esta condición cardíaca, pero gracias a que se trató a tiempo con los especialistas fue posible corregir las molestias con el implante.

De igual manera, Luis Pérez, quien tiene su residencia en Costo Arriba, dijo que desde hace varios años comenzó a sentir que se le dormía el brazo, mareos, sueño y algo de debilidad. Al ir al médico le diagnosticaron la bradicardia y le colocaron un marcapasos y en esta oportunidad, a sus 74 años, transcurridos 10 años, le están realizando el recambio.

“He llevado una vida normal desde que me colocaron el primer marcapasos. Ahora con el recambio, luego del reposo, iré de a poco retomando mi cotidianidad con el favor de Dios”, puntualizó.

Con información de: Últimas Noticias

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