En un lamentable incidente, una niña de tan solo un año y medio falleció el 4 de febrero tras confundir gasolina con un refresco.
El trágico suceso ocurrió en la localidad de Tronconal Tercero, en Barcelona, cuando la menor tomó un recipiente que contenía el combustible, sin que sus padres se percataran de lo que sucedía.
Según informes del medio local Noticias Oriente, el incidente tuvo lugar en la tarde, cuando, debido a un descuido, la niña ingirió gasolina que estaba almacenada en un envase que aparentaba ser inofensivo.
Al notar que su hija presentaba síntomas de malestar significativos, los padres la trasladaron rápidamente al ambulatorio de Tronconal Quinto.
Ante la gravedad de su estado, el personal médico del ambulatorio decidió remitir a la pequeña al Hospital Luis Razetti de Barcelona, donde se encontraban los recursos necesarios para manejar la emergencia.
A pesar de los esfuerzos del equipo médico, la niña no logró sobrevivir y falleció horas después de su ingreso.Las autoridades locales aún no han ofrecido un pronunciamiento oficial sobre el caso, y la investigación sobre las circunstancias que llevaron a esta tragëdia sigue en curso, con el fin de esclarecer los hechos y determinar las posibles responsabilidades.
Este doloroso evento resalta la importancia de la seguridad en el almacenamiento de sustancias peligrosas, especialmente en hogares con niños, y la necesidad de crear una mayor conciencia sobre los riesgos que conllevan estos descuidos.









