El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que se encontraba «profundamente consternado», al referirse por primera vez este domingo a lo que calificó como el «asesinatô a sangre fría» de los seis rehenes israelíes encontrados horas antes en territorio gazatí, recogen medios locales.
Se trata del ciudadano estadounidense-israelí Hersh Goldberg-Polin, de 23 años, del ruso-israelí Alexánder Lobánov, de 32, así como de Eden Yerushalmi, de 24, Ori Danino y Almog Sarusi, de 25, y Carmel Gat, de 40, cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados en un túnel del movimiento palestino Hamás cerca de la ciudad de Rafa.
«Estamos en un día difícil. El corazón de toda la nación quedó desgarrado», afirmó Netanyahu en una declaración grabada enviada a los medios de comunicación nacionales, añadiendo: «Ciudadanos de Israel, estamos luchando en todos los frentes contra un enemigo cruel que quiere asesinârnos a todos».
Además, envió un mensaje a Hamás. «Les digo a los terrôristas y sus líderes que asesinarôn a los secuestradôs: No descansaremos ni permaneceremos en silencio. Los perseguiremos, arrestaremos y les haremos rendir cuentas», dijo.
El acuerdo que nunca llega
Anteriormente, el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, arremetió contra Netanyahu por no hacer «todo lo posible» por devolver los rehenes a casa, pero sí «hacer todo lo posible para permanecer en el poder». Asimismo, el Foro sobre Rehenes y Familias Desaparecidas culpó al Gobierno del país hebreo del fallecimiento de los seis rehenes, acusando al primer ministro de «procrastinación» y poner «excusas».
Por otra parte, Netanyahu acusó a Hamás de negarse a llegar a un acuerdo para la liberación de los rehenes y del asesinatö de tres policías israelíes el día de hoy en la zona de Hebrón, en Cisjordania.
Hamás rechazó la última propuesta sobre cautivos discutidas durante las conversaciones de paz en Doha con el apoyo de EE.UU., argumentando que Netanyahu «plantea nuevas condiciones y exigencias», para frustrar las conversaciones y prolongar la güerra en Gaza, que incluyen la insistencia de mantener las tropas israelíes dentro del enclave palestino y derechos de veto sobre los prisioneros palestinos que iban a ser intercambiados.
Asimismo, el movimiento palestino responsabilizó a EEUU e Israel, de la müerte de los rehenes, ya que «fueron asesinadôs por el bombardeô sionista». Además, tres de las personas que murierôn estaban en la lista «humanitaria» de cautivos que debieron ser liberados en la primera etapa de un acuerdo de rehenes propuesto anteriormente.
Mientras, de los 251 rehenes secuestradös por Hamás el 7 de octubre, 97 permanecen en la Franja de Gaza, incluidos los cädáveres de al menos 33 müertos confirmados por las FDI.
Con información de El Universal.









