Dentro de la búsqueda constante por mantenernos más jóvenes, la belleza conforma uno de los principales pirales para ello. Gracias a los increíbles y eficientes tratamientos que en los últimos años han aparecido para contrarrestar los signos de envejecimiento, muchas personas recurren a ellos. Pero no dejan de ser soluciones muy costosas e invasivas.
Sin embargo, en muchas otras ocasiones nos saltamos remedios naturales, «trucos de la abuela» que son realmente efectivos y, por supuesto, mucho más económicos. En este caso, es la naturaleza la que nos ofrece un remedio efectivo y accesible: el aceite de rosa mosqueta.
Este aceite, extraído de las semillas de la rosa mosqueta, un arbusto silvestre de la rosa mosqueta, una planta originaria de Chile, aunque también crece en otras zonas de Europa. Se obtiene mediante un proceso de prensado en frío, lo que permite conservar todas sus propiedades nutritivas y regeneradoras.
Es uno de los aceites más completos por su alto contenido en ácidos grasos esenciales, antioxidantes, y vitaminas, como la A, C y E, componentes clave para mantener una piel saludable y joven. De ahí que se trate de un increíble aliado para la piel, capaz de suavizar las arrugas más profundas, mejorar la elasticidad y devolver la juventud al rostro.
Con información de: Koha









