El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, manifestó su preocupación porque el país andino pase de ser un «centro logístico» de drogas, contra el cual lucha actualmente, a convertirse en uno de producción de estas sustancias ilícitas.
«Sí preocupa, no se ha autorizado ni tampoco tenemos grandes plantaciones de coca en el Ecuador, eso está del lado de Colombia, pero es una preocupación seria de que el Ecuador se vuelva un centro de producción; hoy día es un centro logístico», manifestó Noboa en entrevista con W Radio.
El mandatario explicó qué es lo que hace atractivo al país para que sea ese «centro logístico» de sustancias estupefacientes. Indicó que, entre otros, tiene el puerto de Guayaquil, que, según él, sería el tercero en Latinoamérica con mayor volumen de contenedores, apenas por detrás del de Santos, en Brasil y del de Manzanillo, en México.
A ello se le suma que Ecuador tiene una economía dolarizada, cuenta con un sistema vial bastante desarrollado y tiene industrias alimenticias bastante prósperas. «Entonces de esa manera se vuelve el centro perfecto como trampolín logístico de sustancias ilícitas, tenemos un serio problema por eso mismo», mencionó.
Sin embargo, Noboa comentó que, además de ese temor, también le preocupa la llegada del fentanilo, heroína y otras sustancias al país andino, que ya estaría «afectando a las escuelas», con «niños de siete, ocho, nueve años ya totalmente adictos» y «algunos de ellos ya con daños irreversibles».
«El problema de droga no viene solo por la hoja de coca, sino todas estas nuevas drogas que están afectando especialmente a los más pequeños», enfatizó.
Galápagos como «gasolinera»
Por otro lado, el mandatario habló sobre la situación de las islas Galápagos, luego de que The Washington Post publicara que el archipiélago se ha convertido en la «gasolinera» de los narcos.
«Galápagos lleva años, en los últimos cinco, seis años se ha intensificado un poco más, pero lleva años siendo un puerto de tránsito de combustible, asimismo como de droga», dijo Noboa en la entrevista.
Indicó que el espacio marítimo ecuatoriano y de las islas Galápagos se usa para tránsito de las sustancias estupefacientes hacia México y los EE.UU.; a diferencia de la droga que sale a través de contenedores, de los puertos de la parte continental ecuatoriana, que va principalmente a Europa.
Según el presidente, lo que ha pasado en las Galápagos es que ha habido poco control «en los gobiernos pasados» en la distribución de combustible hacia el archipiélago y los «cupos» que corresponden a los pescadores artesanales.
«Hoy en día se usan muchos de esos cupos para darle pues gasolina a las embarcaciones que están transportando la droga», añadió Noboa, aunque dijo que ahora los controles «están siendo muy rigurosos» y continuarán fortaleciéndolos.
Con información de VTV









