Una reforma electoral fue la mecha que encendió los disturbios que han sacudido el territorio de ultramar de Nueva Caledonia durante varios días y la razón por la que el presidente francés, Emmanuel Macron, viajará el martes 21 de mayo a la isla en el Pacífico, dijo un portavoz del Gobierno.
El Alto Comisionado de Francia en Nueva Caledonia declaró que el aeropuerto permanece cerrado a los vuelos comerciales y que desplegará el ejército para proteger los edificios públicos.
Alrededor de 3.200 personas esperaban para salir o entrar en Nueva Caledonia tras la cancelación de los vuelos comerciales.
La comisión pidió a los residentes franceses que viven habitualmente fuera de Nueva Caledonia, que registraran sus datos, para recibir ayuda para regresar a casa.
Comienzan las evacuaciones
La ministra australiana de Asuntos Exteriores, Penny Wong, confirmó que Australia había recibido el visto bueno de las autoridades francesas para realizar dos vuelos de evacuación de ciudadanos y otros turistas de Nueva Caledonia, donde los indígenas buscan desde hace tiempo independizarse de Francia.
El Ministerio de Asuntos Exteriores dijo que 300 australianos se encontraban en Nueva Caledonia.
Nueva Zelanda también anunció que iba a enviar un avión el martes para evacuar a 50 de sus ciudadanos de Noumea, la capital de la isla del Pacífico, en el primero de una serie de vuelos propuestos para llevar a sus ciudadanos a casa.
Con información de Globovisión









