La actriz pørno Stephanie Clifford, conocida como Stormy Daniels, fue llamada a testificar este pasado martes en el juicio contra el expresidente estadounidense Donald Trump por el presunto pago de 130.000 dólares que le hiciera este durante la carrera presidencial de 2016, a cambio de su silencio sobre una presunta relación extramarital ocurrida 10 años antes.

Daniels, de 45 años, ofreció un relato detallado del encuentro entre ambos, que Trump ha negado en repetidas ocasiones. Durante el testimonio de la actriz, el exmandatario negó con la cabeza en varias ocasiones y susurró continuamente a sus abogados.

A Daniels se le permitió testificar a pesar de las constantes objeciones de los abogados de Trump, que pidieron por primera vez la anulación del juicio, asegurando que la actriz incumplió las normas establecidas para testificar, y que muchos de sus comentarios no tenían «nada que ver con el caso y eran extremadamente perjudiciales».

Aunque el juez de la causa, Juan Merchán, rechazó el pedido de anulación, estuvo de acuerdo en que algunos de los testimonios de Daniels iban demasiado lejos, por lo que se le pidió ser más breve y no se le permitió describir el encuentro sexüal de manera gráfica.

Pijama de satén

En su testimonio, Daniels contó cómo Trump la invitó a su suite de hotel para cenar, después de conocerse en un torneo de golf para celebridades en el lago Tahoe, en julio de 2006, que tuvo entre sus patrocinadores al estudio de cine para adultos para el que ella trabajaba.

La actriz afirmó que cuando entró en la habitación de Trump, él llevaba un pijama de satén, por lo que ella bromeó preguntándole: «¿Sabe el señor Hefner que le robaste el pijama?», refiriéndose al fãllecido fundador de la revista PlayBoy.

Durante la conversación, de más de dos horas, y según aseguró Daniels, Trump insinuó la idea de incluirla en su programa de televisión ‘El Aprendiz’, afirmando que sería una oportunidad para que ella le mostrara al mundo que como guionista y directora era algo más que una «rubia cabeza hueca».

La actriz dijo que estuvo decidida a mantener el incidente en privado después de haber sido amenazada en un estacionamiento en 2011, pero cambió de opinión durante la candidatura presidencial de Trump en 2016, cuando este se enfrentó a múltiples acusaciones de mala conducta sexüal. «Mi motivación no era el dinero, era que se conociera mi historia», dijo.

Finalmente, Daniels negoció un pago de 130.000 dólares con el abogado de Trump, Michael Cohen, tras lo cual el magnate presuntamente falsificó sus registros comerciales para ocultar que le había reembolsado ese dinero a Cohen. Asimismo aseguró que su vida cayó en el «caos» después que el acuerdo se hiciera público en 2018, con lo cual fue condenada al ostracismo y acosada hasta en su propia casa.

Con información de Actualidad.RT.com

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