Las placas de hielo son una opción sencilla y económica para enfriar neveras portátiles o bolsas refrigeradoras, para llevar comida o bebidas a cualquier parte y disfrutar de estas a una temperatura fría. Brindan un efecto muy duradero y son muy fáciles de utilizar, pues basta con colocar las placas en el congelador antes de su uso, ¡y listo!

A diferencia del hielo en bolsas o en cubiteras, las placas de hielo ocupan menos espacio, al ser planas y delgadas, y no se derriten ni generan agua líquida, evitando que los alimentos, los recipientes o la nevera en la que se introducen se mojen. Y se pueden reutilizar una y otra vez después de su uso, además de limpiarlas en el lavavajillas o con agua tibia.

Sin duda, una opción práctica y con la que se puede ahorrar dinero a largo plazo. Además, las placas de hielo son muy versátiles y se pueden emplear para muchos usos, desde en las neveras portátiles para la playa, hasta en una fiambrera del almuerzo para la oficina o para bolsas de agua en viajes largos.

Placa de hielo para nevera portátil, más de 2.000 valoraciones

Este acumulador de frío tiene unas dimensiones de 18 x 9,6 x 3,2 centímetros y es perfecto para mantener la comida, bebida o medicinas frías durante una gran cantidad de tiempo. Además, se puede reutilizar y limpiar en el lavavajillas. 

Su diseño tiene integrada una pequeña asa, para que sea más fácil de agarrar. Cuenta con más de 2.000 valoraciones en Amazon.

Con información de El País

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