Los tanques ligeros de camuflaje gris de la policía catarí no han pasado desapercibidos en las calles de París: los primeros refuerzos extranjeros llegaron a la capital para ayudar a Francia a garantizar la seguridad durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de este verano.
Unos 1.750 miembros de las fuerzas de seguridad interiores procedentes de unos cuarenta países se han movilizado este verano en Francia, indicó a AFP una fuente policial.
Entre los 31 Estados europeos que participan en la misión figuran España, como primer contribuidor, que enviará 360 efectivos, Reino Unido, 245, y Alemania, 161, indicó la misma fuente.
«Una gran parte de ellos serán desplegados en las estaciones de tren, aeropuertos y alrededor de 39 emplazamientos olímpicos o de encuentros deportivos», precisó el Ministerio de Interior francés el viernes.
Estos refuerzos apoyarán a los alrededor de 35.000 policías y gendarmes y 18.000 militares franceses que serán movilizados de media cada día para resguardar el evento deportivo.
La principal misión de estos refuerzos extranjeros será la «prevención de proximidad» y «patrullas del último kilómetro», «lo más cerca posible de los lugares y del público», según la fuente policial.
Se esperan más de 15 millones de visitantes durante las pruebas deportivas de este verano.
Catar prestará por su parte a 105 efectivos en total, 43 de los cuales ya llegaron a la capital.
Según el ministerio de Interior, la mayor parte de esta delegación está «compuesta de unidades caninas que buscan explosivos y de policías que patrullarán en el aeropuerto Roissy-Charles-de-Gaulle», al noreste de París.
Con información de El Universal









