El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, asume este sábado su segundo mandato, luego de haber arrasado en las últimas elecciones.
Bukele, el primer «presidente milénial» de América Latina, llegó a la primera magistratura con la promesa de que en cinco años haría de El Salvador «un ejemplo de que un pueblo puede seguir adelante si así lo desea».

«Un niño enfermo»
En 2019 Bukele hizo su primer pronunciamiento como mandatario con un discurso al uso: prometió erradicar la pobreza, agradeció a sus votantes, dijo que gobernaría para todos y que, con su gestión, El Salvador comenzaría a escribir una «nueva historia». Pero hubo algo distinto.
En casi el último tramo de sus palabras, Bukele hizo una curiosa comparación: «[El país] es como un niño enfermo, nos toca ahora a todos cuidarlo, nos toca ahora a todos tomar un poco de medicina amarga».
Sus palabras fueron sucedidas de los vítores de una multitud que ratificaba el apoyo obtenido en las urnas, ya que una votación histórica de 53 % fue la que llevó a Bukele a la presidencia. Así, simbólicamente, el país se infantilizó para ser «cuidado» por el mandatario.
Con información de Actualidad.RT.com









